5 razones para viajar en camper

Reconozco que tenía mis dudas. ¿Yo viajando en camper?. Lo voy a pasar fatal. No soy ninguna tiquismiquis pero me daba cierto apuro eso de no saber donde iba a estar cada día, si iba disponer de ducha o si me iba a apañar en un espacio tan pequeño. El miedo es libre. Y no hay nada como enfrentarte a la realidad para vivir momentos inolvidables. Por eso, hoy te puedo contar mi experiencia y todas las razones por las que volvería a viajar en camper sin pensármelo 2 veces.

Os voy a contar las ventajas que tiene viajar en este tipo de vehículos. Y son unas cuantas así que toma nota. Este artículo está especialmente dirigido a novatillos que, como me pasó a mi, no dan el paso definitivo para atreverse con esta experiencia.

1 Libertad total para planificar la ruta sobre la marcha

Esta es la madre de todas las razones. Una sensación que te aseguro que engancha. La de saber que eres completamente libre para hacer lo que te de la gana en todo momento. Que puedes acabar el día en el lugar que más te apetezca y cambiar la ruta sobre la marcha. ¡Mola un montón!.

Además, es algo muy útil. Sobre todo, en lugares donde dependes de las circunstancias climatológicas. ¿No para de llover, hace malo, no te está gustando lo que ves y quieres pasar de largo? Pues arranca, carretera y listo. O todo lo contrario. Estás en un lugar maravilloso, mucho más bonito de lo que te esperabas y quieres dedicarle más tiempo. Adelante, puedes hacerlo. Decide lo que te pida el cuerpo en cada momento y no lo que te aconsejan las guías antes de pisar el destino.

2 Una casa rodante con todo que necesitas

Parece mentira que en una furgoneta puedan caber tantas cosas pero sí, cabe todo lo que necesitas. En mi caso, era una Volkswagen Caddy bastante pequeñita que disponía de cocina, fregadero, depósito de agua, nevera, sofá convertible en cama, un montón de utensilios de cocina, mesa, sillas de camping, y mucho espacio para meter tu maleta, todo lo que llevas en ella y víveres. ¿Quién da más?.

Antes de emprender el viaje, tenía mucho miedo sobre el espacio de almacenaje. Pensaba que no nos iban a caber todas las cosas que llevábamos en la mochila. Pero no te preocupes. Aunque nuestra furgo era una de las más pequeñas del mercado, tienen todo el espacio aprovechado al máximo y no tuvimos ningún problema en este sentido. Eso sí, te recomiendo llevar mochila y no maleta rígida. Esta última será más difícil acoplarla al espacio que haya.

¿He dicho casa rodante con todo lo que necesitas?. Bueno, casi todo lo que necesitas. Hay que hablar de lo bueno y de lo malo. Y yo la única pega que le encuentro a esta forma de viajar es que las camper, al ser más pequeñas que las autocaravanas, no suelen disponer de baño ni de ducha. Quedas a expensas de las instalaciones de los campings, piscinas municipales o lugares donde puedas pegarte una buena ducha. Y eso, aunque no demasiado, suele aumentar el presupuesto.

3 Ahorra en alojamientos y comidas

Esta es otra de las ventajas más importantes. Sobre todo, cuando nos planteamos un viaje a un país con los precios por las nubes. Sólo tienes que echar cuentas sobre lo que te cuesta el alquiler de un coche, sumado a la gasolina, todos los alojamientos que necesites y el gasto en restaurantes, sobre el coste de una furgoneta camperizada, una aproximación a lo que te puedas gastar en gasolina y la comida que compres en supermercados.

Las números salen. Es infinitamente más barato. Hice unas cuentas aproximadas de lo que pude llegar a ahorrarme en mi viaje a Islandia y me salieron unos 500 euros por persona. Y eso sólo son costes aproximados…

Ojo, que estoy hablando de camper no de autocaravana. Con las ventajas y desventajas que ello implica, pero también en cuanto a ahorro se refiere. El gasto de gasolina que tendrás en camper será muy inferior al de una autocaravana. Por lo que le hace ideal para viajes en pareja. Para 3 o 4 personas mi recomendación es que busquéis las furgonetas más grandes que haya disponibles o una autocaravana pequeña.

4 Despierta cada día en lugares de ensueño

Es la imagen idílica que tenemos en la cabeza cuando pensamos en viajar en camper ¿no?. Abrir las puertas y encontrarte ante un paisaje que te corta la respiración. Te levantas y ya estás justo en el lugar en el que quieres estar, con el café en la mano y toda la tranquilidad del mundo. Es una auténtica gozada. El mayor placer de viajar en una furgoneta. Ni la mejor terraza del mundo puede superar esta sensación.

También tengo que decir que a veces no es tan idílico. Hay muchos países que tienen muy restringidos los lugares donde pueden pernoctar este tipo de vehículos o que está estrictamente prohibido en parques nacionales. Y al final, acabas en un aparcamiento en medio de la nada y sin vistas. Gajes del oficio.

5 Con camper en camping mola más

¿Eso de dormir en camping te gustaba cuando tenías 18 pero ahora te da un poco de repelús? Vale, eres de los míos. Pero olvídate de esos recuerdos en los que pasabas un frío mortal por las noches, o se te pegaba el saco al cuerpo por el calor asfixiante, o cuando te entraban las goteras en la tienda por la chaparrada que está cayendo fuera. Pernoctar en un camping con una furgoneta es otro nivel y mola mucho.

Llevas tu casa a cuestas y además tienes el plus de disfrutar de todas las instalaciones que ofrecen los campings. Algunos están genial y se encuentran ubicados junto a rincones naturales increíbles. ¿Te imaginas aparcar tu furgo en un camping junto a una de las cascadas más alucinantes que has visto en tu vida?. Yo no me lo imagino porque ya lo he hecho .

En algunos casos, sólo tendrás que pagar la tarifa por persona, parcela y sólo los servicios que utilices (duchas, electricidad…). En otros, tienes una tarifa establecida que te incluye todos los servicios disponibles. Cada camping es un mundo y comprobarás que algunos son de auténtico lujo.

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